junio 7, 2021

La dieta de los 31 días: Pierda de 3 a 5 kilos: sin pasar hambre, sin tirar la toalla, con resultados visibles – [PDF][Gratis]

La dieta de los 31 días

En nuestro tiempo la imagen física se ha vuelto cada vez más importante y hoy más que Nunca se sabe cuán peligrosos pueden ser esos kilos que alguna vez fueron sinónimo de riqueza, belleza y salud. Cada vez más personas buscan ayuda para recuperar no solo su forma física, sino también su autoestima y confianza. Lamentablemente, también hay cada vez más personas con sobrepeso y obesidad, por llevar una mala alimentación, llevar una vida sedentaria y sufrir estrés diario.

No es fácil tener tiempo para uno mismo y practicar un estilo de vida saludable, en un momento en el que el trabajo nos exige cada vez más y el suministro de alimentos se sigue ajustando mucho.

poco a nuestras necesidades reales. Pero lo que voy a intentar mostrarles en este libro es que en realidad puede ser fácil perder el exceso de peso. Sin tener que cambiar de trabajo durante horas en el gimnasio, sin tener que llevar comida dietética a la oficina o dejar de salir a cenar con los amigos. Es decir, puedes alcanzar el peso que quieras sin pasar hambre y sin hacer grandes sacrificios, y también en 31 días. Además, puedes mantener ese peso durante toda la vida, de forma práctica y saludable

¿No lo crees?

Así que empezaré contándoles mi historia … He sido nutricionista durante ocho años. Puede pensar que es poco tiempo para desarrollar su propia dieta y compartirla con las personas que aparecen en este libro. Pero la verdad es que, antes de convertirme en nutricionista, luché durante siete años contra mi propio sobrepeso. Conbrobe todos tipos de dietas para combatir lo de mi obesidad. Por eso entiendo perfectamente lo que siente una persona que quiere adelgazar y no lo consigue. Alguien que deja de hacer dieta porque no soporta pasar hambre. Y alguien que, después de perder peso, recupere todo lo que había perdido e incluso gane unos kilos más.

Desde los cinco años y durante toda mi infancia practiqué patinaje artístico competitivo y mi cuerpo se acostumbró a comer grandes cantidades de comida sin que yo tuviera que preocuparme por ello. Para que os hagáis una idea, cuando era adolescente me comía dos sándwiches mixtos y un batido de plátano en casa de mi abuela antes de los entrenamientos. ¡Y cuando terminaron ella se estaba muriendo de hambre otra vez! Pero no engordé, porque era joven, porque entrenaba varias horas todos los días (incluido el fin de semana), además de otras actividades que hacía a diario, y mi cuerpo quemaba todo lo que comía.

Recursos Adicionales y Bibliografía.